Jaime Montalvo NUEVA FOTOEstimados amigos,

Escribir estas líneas implica que hemos sumado a nuestra historia como organización otro año más de trabajo y compromiso por el desarrollo sostenible de las comunidades más desfavorecidas. Nuestra organización nació hace 32 años con un proyecto en La India y hoy cuenta con más de 100 en 22 países de cuatro continentes. Durante todo este tiempo hemos conseguido que millones de personas tengan acceso a sus derechos básicos y es nuestra obligación seguir haciéndolo.

Esta trayectoria institucional nos da la oportunidad de participar en los debates nacionales e internacionales sobre la cooperación al desarrollo. En este sentido, el pasado 17 de septiembre tuve la oportunidad de comparecer en el Senado de España, dentro de los trabajos de la Ponencia de estudio sobre el desarrollo de nuevas fórmulas de gestión de la cooperación. En la comparecencia se repasaron los puntos más relevantes de la agenda actual de la ayuda al desarrollo, una agenda que está marcada por la inminente llegada del año 2015 y la actualización de los Objetivos del Milenio al nuevo escenario, lo que supondrá la adopción de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Aunque los Objetivos del Milenio han conseguido logros importantes, como la reducción a la mitad del porcentaje de personas que vive en el mundo en condiciones de pobreza extrema o el descenso en casi un 50% de la mortalidad infantil, todavía hay cuestiones esenciales, como la reducción de la mortalidad materno-infantil o el acceso al saneamiento, que deben mejorarse. Además, no debemos olvidar que el desarrollo humano ha sido desigual y no siempre ha llegado a los más vulnerables: comunidades rurales, minorías y mujeres. Por último, el 70% de la pobreza mundial se concentra en países de renta media, lo que enlaza de nuevo con el problema de desigualdad, uno de los retos fundamentales para el post-2015.

Por su presencia en países de renta media, por el protagonismo del mundo rural y por el papel central que ocupan las mujeres y la infancia, el trabajo de Ayuda en Acción está plenamente orientado al reto de la desigualdad. Porque desde nuestro nacimiento creemos firmemente que el protagonismo en los procesos de desarrollo es de sus propias comunidades y de sus líderes, nuestra labor es acompañar, estar al servicio de las personas y fomentar la colaboración con otras organizaciones y actores del ámbito social, para unir esfuerzos con un objetivo común: la lucha contra la pobreza y la mejora de las condiciones de vida de niños, niñas, familias y las comunidades en las que viven.

Siempre es para mí motivo de orgullo presentar la Memoria anual de Ayuda en Acción, en la que compartimos con vosotros los principales logros alcanzados con el desarrollo de nuestros proyectos y campañas, tarea en la que hemos centrado nuestros esfuerzos durante los últimos doce meses. Queremos expresar nuestro agradecimiento a todas las personas solidarias que siguen acompañándonos en el cumplimiento de nuestra misión. Sabemos que la solidaridad puede cambiar el mundo y queremos, junto a vosotros, dar continuidad a nuestro compromiso.

Un cordial saludo,

Jaime Montalvo