Nuestros programas de cooperación siguen un único modelo de desarrollo que adaptamos a la realidad de cada país y que son ejecutados por quienes mejor la conocen: las organizaciones locales con las que nos asociamos. Junto a las comunidades rurales, trabajamos para mejorar la vida de las personas más desfavorecidas.

 

El año 2013 fue, para el sistema internacional de ayuda al desarrollo, un período de reflexión sobre los avances realizados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), a la espera de la cumbre de alto nivel que adoptará un nuevo conjunto de objetivos en septiembre de 2015. Estos objetivos tendrán en cuenta las bases establecidas por los ODM, pero deberán responder a los nuevos desafíos, manteniendo el equilibrio entre los tres principales elementos del desarrollo sostenible: una transformación económica que dé oportunidades a la gente para salir de la pobreza, una justicia social que posibilite la lucha contra las desigualdades de todo tipo y la protección del medio ambiente que asegure la sostenibilidad en el tiempo de todo lo anterior.

En septiembre de 2013, durante el 68º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, se celebró un evento especial sobre los esfuerzos realizados hasta ahora para cumplir los ODM, en el que se destacó que los avances han sido poco uniformes tanto entre las regiones y los países como entre los grupos de población y en el interior de estos. Como ejemplo, según los datos del Informe 2013 sobre los ODM, en el conjunto de América Latina la proporción de personas desnutridas del total de la población cayó del 15% en 1990-1992 al 8% en 2010-2012, pero el porcentaje se eleva hasta el 18% en la subregión del Caribe. Este mismo informe refleja además que en 2011, solo el 53% de los nacimientos registrados en zonas rurales estuvieron atendidos por personal médico cualificado, frente al 84% en zonas urbanas.

En el contexto español, en 2013 entró en vigor el IV Plan Director de la Cooperación Española, que marca las líneas maestras para los próximos cuatro años de la política de ayuda al desarrollo en España. Uno de las novedades de este plan es su decidida apuesta por la Gestión Orientada a Resultados de Desarrollo, en línea con uno de los principios clave de la Declaración de París sobre Eficacia de la Ayuda. En Ayuda en Acción estamos plenamente comprometidos con esta orientación y la promovemos activamente. Por eso, desde hace varios años venimos impulsando un proceso formativo, junto a todos nuestros socios locales, cuya finalidad es formular, de manera participativa con el resto de actores, los resultados de desarrollo que se pretenden alcanzar. Este sistema de gestión nos está permitiendo poner mucho énfasis en la apropiación y complementariedad entre actores, y en el fortalecimiento institucional de los gobiernos locales con los que trabajamos, para que de esta forma orienten sus políticas hacia la realización progresiva de los derechos humanos.

Como señalábamos antes, la lucha contra las desigualdades es uno de los mayores retos de la cooperación al desarrollo en la actualidad. Ayuda en Acción trabaja en 14 de los 50 países más desiguales del mundo, en un contexto que la propia ONU califica como alarmante por el peligro de conflictos sociales. Nuestra prioridad es la generación de oportunidades que pueda revertir esa situación. Sabemos que las personas pueden cambiar su realidad y la de su entorno; que fortaleciendo sus capacidades, y creando las condiciones propicias, pueden desarrollar por sí mismas oportunidades para un futuro mejor. En Ayuda en Acción reunimos la solidaridad y el esfuerzo de muchos para hacer este cambio posible.

Fotos: Salva Campillo / AeA  &  Georgie Scott / Action Aid